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Sunday, March 13, 2011

Ahora sí que pasó mucho tiempo...

Ayer, le comentaba a unos amigos que tengo un blog para poner fotos de lo que cocino y me dí cuenta que hacía mucho que no ponía fotos ni notas... así que me inspiré y otra vez saqué fotos de lo que estoy cocinando hoy para mis queridos amigos Carlos y Nilda.

Empecé preparando unos canelones rellenos espinacas, nueces, ricotta, queso sardo argentino, cebolla rehogada, sal y pimienta. Ayer había hecho los panqueques.  En Argentina los crepes se llaman panqueques... parece que el español necesita palabras prestadas de otras lenguas para nombrar a algo que pareciera no es tradicional de la comida española. Les copio lo que dice el Diccionario Panhispánico de dudas de la Real Academia Española.

crepe. 1. Voz tomada del francés crêpe, ‘tortita frita en sartén, hecha de harina, huevo y leche’. Su plural es crepes (→ plural, 1a). Es válido su uso en ambos géneros, aunque se recomienda mantener el género femenino etimológico: «De postre es casi una obligación elegir las crepes» (Dios Miami [Arg. 1999]); «Haz la crema para los crepes mezclando bien todos los ingredientes» (Arguiñano Recetas [Esp. 1996]). No debe confundirse con el sustantivo masculino crepé (‘tejido y goma rugosos’; → crepé). Tambien es válida, aunque se usa menos, la adaptación crep (pl. creps; → plural, 1h), basada en la pronunciación del étimo francés. En países como México, el Ecuador o Colombia se usa también la variantecrepa, que es siempre femenina. En varios países de América, especialmente en el Cono Sur, se emplea más habitualmente el término masculino panqueque (adaptación del ingl.pancake).
2. Para designar el establecimiento donde se hacen y venden crepes, debe emplearse la voz crepería.

Excelente ejemplo de la incorporación de préstamos a una lengua, lo mismo que pasa en el español de Estados Unidos y que muchos quieren denigrar llamándolo Spanglish... pues si es por estos préstamos todos hablamos Spanglish, Spanfrench, Englishspan, Englishfrench, por mencionar sólo tres lenguas, cada uno puede agregar todas las combinaciones que quieran con lenguas occidentales, orientales y lenguas de los habitantes originarios de lo que hoy llamamos América y del mundo... todas las lenguas son combinaciones, creaciones de los seres humanos.


Volviendo a la cocina por un rato. Para hacer los canelones (otro préstamo y ahora del italiano), rellené los panqueques con el relleno de espinacas y demás ingredientes que mencioné al comienzo.

Panqueques con el relleno para los canelones.
















Una vez rellenos, los acomodo en una fuente de horno a la que le puse una base de salsa blanca o bechamel (seguimos con los préstamos).
Canelones acomodados en la fuente con salsa blanca.




















Los cubrí con salsa blanca y queso sardo argentino rallado.

Listos para ir al horno caliente.
Ahora ya estás preparados para ir al horno caliente hasta que la superficie se dore apenas.

Al servir los canelones, les echo encima una cucharada de salsa (tuco lo llamo yo) de pollo. Este lo preparé dorando presas de pollo sin la piel en aceite de oliva bien caliente. Luego las saqué de la olla, tiré el aceite y grasa que soltó el pollo y en la misma olla agregué un poquito de aceite de oliva, una cebolla, medio morrón o pimiento rojo, todo bien picado. Doré todo un ratito, luego le agregué un diente de ajo picado, lo dejé dorarse bien (el secreto para que a mí no me haga mal el ajo, es dorarlo bien... no quemarlo, pero que se vea bien doradito). Una cajita de tomates Salsati de La Campagnola, un producto argentino que compro cuando voy a Houston, si no tengo estos tomates, uso las cajitas de tomates italianos Pomi. Busco estos tomates envasados porque no son ácidos. Sal, pimienta negra recién molida, orégano y funghi porcini remojados en vino tinto.

Cuando terminé los canelones, preparamos con Nelson un pulpo para hacerlo al grill, al estilo griego. Hervimos el pulpo limpio en la olla a presión durante 15 minutos. Luego lo sacamos de la olla, Nelson le sacó un poco la parte oscura de la piel, sin quitarla toda y los pusimos a marinar en aceite de oliva, limón y sal. Esta noche, antes de que lleguen los amigos a cenar, calentamos el horno bastante (420 grados farenheit), ponemos una fuente de horno de metal con agua y una parrillita arriba a calentarse muy bien en el horno, luego cuando está bien caliente, apoyamos el pulpo, lo pintamos con la marinada y lo seguimos pintando mientras se hornea por unos 20 minutos o hasta que lo vemos que está firme y asadito por afuera. Se sirve con aceite de oliva y limón. Acompañado por unas papas... pero hoy, como hay pasta de plato fuerte, voy a hacer una ensalada, para no comer tantos carbohidratos.

Pulpo marinándose
Para terminar, el postre. Unas copas con una base de natilla (leche, maicena, huevos, azúcar, esencia de vainilla y ralladura de naranja, cocidas en la hornalla de la cocina, hasta que espesa.).
Arándanos
Una capa de arándanos (blueberries) mojados por apenas un ratito en oporto, una capa de natilla, una capa de moras (blackberries).



Moras























Una capa de crema chantillí (crema de leche batida con azúcar y esencia de vainilla).
Batido de la crema.

La crema chantillí en las copas.




















Rocío un poco de caramelo sobre la crema y las adorné con frutillas o fresas.

      




















Listas para comer.

En otro momento les cuento cómo quedó todo.



Tuesday, June 29, 2010

29, día de ñoquis

En Argentina, existe una tradición no muy antigua, comer ñoquis el día 29 de cada mes. Creo que debe haber comenzado en alguna de las tantas crisis económicas por las que atravesó el paisito, y cuando de crisis económicas se trata, se apela a todas las estrategias para sobrevivir. De lo que estoy segura, es de que es una costumbre que comenzó en los años 80. Yo viví en Argentina hasta 1982 y no se acostumbraba a prepararlos cada 29, a mi regreso al país en 1986, ya se era obligatorio preparar los ñoquis.

En un website se menciona que podría deberse a que los inmigrantes italianos los comían el 29 de junio, para el día de San Pedro y San Pablo  (Los ñoquis del 29.) Casualmente estoy escribiendo un 29 de junio.

En Argentina, también se llama ñoqui los empleados que, sin trabajar demasiado, cobran un sueldo cada 29. Se los llama ñoquis porque aparecen el día de pago.

La tradición, además de indicar que los 29 de cada mes se comen ñoquis, señala que debe colocarse dinero debajo del plato y con eso se asegura que tendrá trabajo y dinero el resto del mes.

Ahora la receta de los ñoquis con una salsa de cebolla de verdeo que me enseñó mi hermano.

1. Unos buenos ñoquis comienzan con un puré muy sabroso. Yo hiervo papas, luego las hago puré y les agrego una buena manteca (o mantequilla en otros lugares), un huevo, sal, pimienta, nuez moscada y un chorrito de leche.


2. Luego le agrego harina de buena calidad. Si consigo, uso harina del tipo 0000. Es una harina muy blanca y fina, aunque ahora se recomienda más comer harina integral, para los ñoquis prefiero harina 0000.

3. Uno todo para hacer una masa que se pega en los dedos, pero queda algo firme. Luego tomo trozos de masa y los estiro como chorizos largos. Luego los corto en cuadritos y paso los cuadritos por un tenedor muy enharinado, para que queden las rayitas.



4. Luego se pone agua a hervir con sal y un chorrito de aceite. Y se echan los ñoquis en el agua hirviendo por unos segundos. Si se los deja mucho tiempo, se deshacen.

5. Hoy los serví con una salsa que me enseñó a hacer mi hermano, Adrián. Rehogué en aceite de oliva unas cebollas de verdeo.






















6. Le agregué pollo hervido, cortado en cubos, un poquito de harina, leche y crema. Cociné todo un ratito, hasta que se espesó. Lo condimenté con sal y pimienta.






















Se sirven los ñoquis en cada plato, se les echa un poco de salsa y ¡a comerlos! sin olvidar que hay que poner dinero debajo del plato.